El presidente Andrés Manuel López Obrador presentó su sexto y último informe de gobierno en el Zócalo de la Ciudad de México, destacando los logros en materia económica y agradeciendo a los mexicanos por su apoyo durante su mandato.
En un mensaje dirigido a la nación, el mandatario resaltó los avances en crecimiento económico, generación de empleo, y el fortalecimiento de la inversión extranjera.
En el cierre de su informe, López Obrador recalcó la importancia de seguir separando el poder económico del poder político, asegurando que el país avanza hacia una auténtica democracia y llamó a mantener el impulso de la Cuarta Transformación, destacando la necesidad de continuar con políticas que garanticen un México más equitativo y con justicia social.
Durante su discurso, López Obrador agradeció a los empresarios por cumplir con sus obligaciones fiscales, permitiendo que la recaudación esperada para este año sea de 4.1 billones de pesos.
Además, destacó que el crecimiento de la deuda pública ha sido controlado, con un aumento de solo 4.9% durante su gobierno, en contraste con administraciones anteriores. Se prevé que cierre su sexenio con un incremento del 6%, una cifra significativamente menor a la registrada en los periodos de Calderón y Peña Nieto.
Otro de los temas clave en el informe fue el envío de remesas por parte de los mexicanos en el extranjero. Este año, las remesas alcanzarán los 65 mil millones de dólares, beneficiando a 12 millones de familias mexicanas. López Obrador calificó este ingreso como la principal fuente de recursos para el país, agradeciendo a los migrantes por su invaluable contribución.
En cuanto al sector energético, López Obrador señaló la compra de la refinería Deer Park en Texas y la construcción de la refinería Dos Bocas, que producirá el 20% de la gasolina en México. Estas acciones, sumadas a la reducción de la deuda de Pemex en 6 mil millones de dólares, permitirán que México deje de importar el 90% de los combustibles y se convierta en un país autosuficiente en materia energética.
“Logramos mucho entre todos y desde abajo. Es innegable que avanzamos en la revolución de las conciencias”, afirmó López Obrador, subrayando los logros sociales alcanzados durante su administración. Sin embargo, admitió que aún hay desafíos, recordando el «rezago» heredado de gobiernos anteriores, los cuales, según sus palabras, fueron dirigidos por «indiferentes que nunca se preocuparon por el bienestar del pueblo».
Además, manifestó su confianza en su sucesora, Claudia Sheinbaum, a quien describió como una «mujer experimentada, honesta, de buen corazón y auténtica defensora de la soberanía». “Me voy tranquilo porque a quien le entrego la banda presidencial comparte los principios de nuestro movimiento de transformación”, aseguró.