El México Que Nos Falta: Alicia Colchado

Los símbolos se convierten en letras; las letras se unen para convertirse en palabras; las palabras se suman para convertirse en expresión de ideas a través de la escritura; la escritura comunica, la comunicación tiende puentes, los puentes se vuelven esperanza.

Los sonidos se convierten en fonemas, los fonemas se suman para crear palabras, las palabras se entrelazan para dibujar el presente, el presente se refleja en la existencia de todas y todos, la existencia permite hablar del futuro, el futuro se pierde en la nada.

Hoy nos enteramos que tres estudiantes fueron torturados, asesinados y disueltos en ácido.  Hoy vuelvo a sentir el dolor de mi patria bajo mis pies. Hoy el viento, el agua y el sol duelen sobre la piel; los elementos duelen al tocar nuestro presente.

“México el país de los desaparecidos”: de 2007 al primer trimestre de 2017; 33 mil 993 personas no se encuentran “ni vivos ni muertos”.  Esto significa igual número de hogares sufriendo el dolor de la incertidumbre por una ausencia que no termina nunca, de los cuales 305 son queretanos. (CNS 2018)

“México el país de los asesinados”: Según cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), en lo que va del 2018, en nuestro país han sido asesinadas 84 personas diariamente, casos que se suman a los 234 mil homicidios ocurridos del 2006 hasta 2017.  (Sexenio de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto).

“México el país de los feminicidios”: En cinco años, de 2012 a 2017, según la investigación llamada “El limbo de los feminicidios” de la periodista Valeria Durán; 10 mil mujeres fueron asesinadas por el hecho de ser mujeres.  En Querétaro de 2015 a la fecha, las organizaciones sociales registramos 65 homicidios de mujeres que tendrían que haberse investigado como feminicidios.

“México el país que persigue y asesina periodistas”: Del año 2000 a la fecha; 115 periodistas han sido asesinados, 42 de ellos ocurridos en el actual sexenio de Peña Nieto. (Organización: Article 19).

El 19 de marzo tres jóvenes estudiantes de cine de la Universidad de Guadalajara; Jesús Daniel Díaz García, Marco Francisco García Ávalos y Javier Salomón Aceves Gastélum se encontraban realizando un corto metraje como parte de sus tareas extra escolares, dicha filmación la realizaban en una finca cercana a la población de Tonalá, Jalisco.  Al término de la realización de dicha actividad, cuando se dirigían a su domicilio en sus vehículos particulares, fueron interceptados, detenidos y desaparecidos por personal armado, quienes se identificaron como integrantes de la Fiscalía Estatal, desde su desaparición la comunidad universitaria y la sociedad en general exigimos su aparición con vida.

El lunes 23 de abril la Fiscalía Estatal de Jalisco, informó que se localizaron restos humanos que coinciden con el perfil genético de los jóvenes desaparecidos y que las investigaciones indican que al ser confundidos por el Cártel: “Jalisco Nueva generación”; fueron torturados, asesinados y sus cuerpos inertes disueltos en ácido.  

“¿México el país que merece futuro?”

El ejercicio de la política en nuestro país evidentemente carece de valores.  Recuperarlos significaría recuperar el futuro para nuestra nación.

Apostemos por substituir a quienes ejercen el poder teniendo la corrupción como eje de acción y substituyamoslos por quienes con honestidad, ética y empatía pueden ser verdaderos representantes del pueblo, pero nosotros, los de abajo, exijamos lo que por derecho corresponde aportando lo que por obligación tenemos; dejemos nuestra zona de confort para luchar por un futuro de dignidad, callemos al silencio alzando la voz.

Me aferro a la idea de que mi país sí merece futuro, sin embargo el día de hoy sólo sé que los cuerpos de tres jóvenes indefensos fueron disueltos en ácido.  Las preguntas sobrepasan cualquier intento de respuesta.

¡Hoy nos siguen faltando 43; más 34 mil; más 3 estudiantes de cine!

¡Hoy nos falta el país entero!

Alicia Colchado Ariza

Presidenta

Desarrollo Comunitario para la Transformación Social, A.C.

Determinación De La SCJN Viola Derechos Humanos

El martes 13 del mes y año en curso, el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró valida la revisión de personas y vehículos por parte de policías sin previa autorización judicial.

Esta noticia impactó a la sociedad entera por la indefensión a la que se nos enfrentamos,  Debido a los reclamos generalizados, la Suprema Corte emitió una tarjeta informativa declarando que la medida “no implica que un policía pueda inspeccionar a personas y vehículos a su antojo.  Por el contrario, lo que se dice en la resolución es que ese tipo de conductas están prohibidas. Las inspecciones sólo pueden realizarse cuando exista una denuncia de hechos delictivos ya sea de manera informal ante un policía o de manera formal ante el Ministerio Público. Cualquier inspección que se practique fuera de esos parámetros será ilegal y arbitraria”

Ajenos a la realidad que vivimos los ciudadanos de a pie en este complicado país carente de confianza en las instituciones u omisos a ello, los magistrados autorizaron una medida que lleva el mensaje de intimidación.

El 11 de septiembre de 2017 Amnistía Internacional presentó aquí en Querétaro su informe sobre detenciones arbitrarias en el país, señalando que:  la tóxica combinación de un sistema judicial defectuoso, unos agentes de policía sin la formación adecuada y una impunidad generalizada están fomentando detenciones arbitrarias dando lugar a tortura, ejecuciones y desapariciones forzadas.

El 24 de septiembre del año pasado, Carlos Zazueta, investigador de Amnistía Internacional, aquí mismo en Querétaro, consideró que la figura de “flagrancia no es real, se crea porque sirve”.  Informando que en nuestro país 8 de cada 10 personas que son consignadas ante los jueces son presentadas por ese delito que responde a una figura que no es real, puesto que sólo sirve para legitimar la actuación de las autoridades.

Tendríamos que evaluar a las procuradurías no por los casos que inician sino por los casos que ganan en un juicio justo, sin perder de vista que un juicio justo es aquel en que toda la evidencia es legal y se evalúa la licitud de cada prueba” comento Carlos Zazueta.

El caso ocurrido el 3 de octubre del año pasado en San Juan del Río, es sólo un ejemplo de lo que significa una detención arbitraria.  

Ese día Víctor Hugo Jiménez Bravo, fotoperiodista  fue detenido arbitrariamente por estar realizando su labor periodística al intentar documentar lo que acontecía en una manifestación de vecinos de San Juan del Río, mismos que se habían organizado para exigir respuestas ante las afectaciones sufridas por las inundaciones ocurridas el 28 de septiembre.  Muchos de ellos habían perdido todo sin que hasta ese momento fueran atendidos por la autoridad municipal. En ese evento también fueron detenidos varios vecinos del lugar por el sólo hecho de intentar llegar a donde se encontraba el presidente municipal.

Este caso fue reconocido por la Defensoría Estatal de los Derechos Humanos cuya titular es la ombudsperson la Dra. Roxana de Jesús Ávalos, en este caso se reconoció que las personas fueron detenidas sin informar su status legal y su ubicación física al menos durante 2 horas.

Como mencioné líneas anteriores, éste es sólo un caso que sirve de ejemplo del abuso de autoridad  al que podemos enfrentarnos todos los ciudadanos.

Con la determinación de la SCJN que establece que la revisión de personas y vehículos por parte de policías puede realizarse sin que exista previa autorización judicial, se vulneran los derechos y libertades de las personas sobre todo de las y los adolescentes y de los jóvenes.

Ante esta resolución, la CNDH indicó que los derechos que se pueden vulnerar por esta determinación son los de: Presunción de inocencia, Debido proceso, Seguridad jurídica, Libertad personal y Principio de legalidad.

En México:

99% de los delitos quedan impunes (Indice Global de Impunidad México-2016)

26.47% de los ciudadanos sujetos a proceso penal tiene entre 18 y 29 años (Censo Nacional de Impartición de Justicia Estatal 2016 elaborado por el INEGI)

59% de los detenidos afirma que, al momento de la detención no le informaron por qué delito se les acusaba.

Concluyo con la siguiente reflexión:

Todo funcionario público tendría que realizar su trabajo viéndose en el otro, identificándonos como sujetos de derechos y obligaciones, sin olvidar que todo es momentáneo, incluyendo el puesto que desempeñan.

Alicia Colchado Ariza

Presidenta

Desarrollo Comunitario para la Transformación Social A.C.