Patrón de las causas difíciles y desesperada, San Judas Tadeo recibió a miles de fieles en la capilla de La Noria, una de las más visitadas de la región.
A lo largo de la carretera 57, hombres, mujeres, niñas y niños caminaron hasta llegar al lugar.
Mario Suárez llegó desde la Ciudad de México, por primera vez visitó la capilla, junto a su esposa, para agradecer los favores.
«Siempre hemos sabido que es muy milagroso, pero es la primera vez que venimos aquí a su templo, en esta en esta región. Nos encomendamos a él que interceda ante dios, nuestro padre eterno, que, pues, nos ayude en todo nuestras necesidades».
Luis Ángel Hernández, caminó desde la colonia San Pablo; su vista es parte de un compromiso hecho hace dos décadas.
«Fue muy importante, ya tengo tiempo siendo devoto, como más de 20 años a él y para mí es fe, esperanza, amor, la pasión, ¿no?».
Mariela Rangel, quien llegó acompañada de sus hijos pequeños, acudió a agradecer por la salud de su hijo Tadeo.
«Queremos darle gracias a San Juditas por la ayuda que nos da todo el año, las bendiciones que nos da, y pues una manda que tengo desde hace seis años, que mi Tadeo estuvo en terapia intensiva. Yo nada más un medicamento y entro en terapia intensiva».