El Papa León XIV presidió en la Basílica de San Pedro la Santa Misa con ocasión de la Fiesta de la Virgen de Guadalupe y elevó una súplica “a la Madre de Dios” en medio de “los conflictos y dolores de la actualidad”, según la homilía difundida por el Vaticano.
La reflexión del Papa se centró en la maternidad de María como llamada “a reconocernos como hijos”.
En una plegaria extensa por autoridades y pueblos, el Papa pidió a la Virgen enseñar “a las naciones que quieren ser hijas tuyas a no dividir el mundo en bandos irreconciliables, a no permitir que el odio marque su historia ni que la mentira escriba su memoria”.
Al concluir, confió su ministerio para que las llaves recibidas sirvan “para atar y desatar y para redimir toda miseria humana”, deseando que, como María, la Iglesia “conserve el Evangelio en el corazón” como simple servidora.
La Misa guadalupana es uno de los primeros gestos de León XIV hacia la comunidad latinoamericana residente en Roma desde su elección en mayo de 2025. El Vaticano y medios católicos destacaron que el nuevo Papa, el agustino y ex cardenal Robert F. Prevost, ha puesto énfasis en el diálogo y en el acompañamiento de devociones populares.
El acto litúrgico en San Pedro forma parte de una jornada guadalupana en el Vaticano, con transmisión de Vatican Media y cobertura de cadenas católicas. El calendario oficial y señales internacionales anunciaron la presidencia directa de León XIV en la Basílica a media tarde.