Este jueves, el presidente de Estados Unidos Donald Trump, recibió de forma privada a la líder opositora venezolana María Corina Machado, que pugna por mantener línea directa con la Casa Blanca ante la consolidación del diálogo entre Washington y Caracas.
La administración Trump mantuvo un tono discreto ante esta reunión, después de que el mandatario hubiera dicho la semana pasada que sería “un honor” recibir a Machado, y aún más la idea de “compartir” de alguna manera el premio Nobel de la Paz, que él ansiaba y que se llevó la líder venezolana.
Machado salió de Venezuela en diciembre, al cabo de casi un año de clandestinidad, gracias al apoyo logístico estadounidense. Tras recibir el premio Nobel en Oslo, ha mantenido una agenda discreta, de contactos puntuales, como un encuentro con el papa León XIV en Roma. A pesar de los desaires, Machado mantiene un tono optimista.
“Está más cerca la derrota del mal” en Venezuela, aseguró en Roma.
Tras su reunión con Trump, Machado acudirá al Senado, donde mantendrá un encuentro con legisladores demócratas y republicanos.

