Tras el derrumbe de los puentes vehicular y peatonal, decenas de familias de El Chilar, municipio de Tolimán, perdieron cultivos y, en tanto no se reconstruyan las conexiones, los vecinos deben caminar una hora, rodeando el cerro, para alcanzar el otro lado del río y poder comprar víveres.
Los escurrimientos del agua de lluvia, que llega principalmente de la zona de Colón, arrastraron árboles y piedras que se atoraron en los pilares de los puentes; la humedad reblandeció la tierra y los cimientos, generando el derrumbe parcial de las vías de comunicación.
María del Rosario Reséndiz, quien vive en la comunidad, narró que las personas más cercanas a la ribera del río fueron llevadas a las casas de más arriba. Su principal preocupación son los adultos mayores que necesitan cuidados y alimento.
“Las personas que tienen sus casas más abajo, como están muy cerca del río, entonces sacaron a los viejitos para arriba, para que quedaran en las casas más altas, porque en la noche es difícil para que se vinieran a quedar acá al kínder”.
Las familias piden el apoyo y atención de las autoridades de los tres niveles de gobierno, no solo para la llegada urgente de víveres o la reconstrucción de los puentes, sino para recuperar los cultivos que fueron una pérdida total y forma parte del sustento alimentario de la comunidad, explicó el señor Ignacio Reséndiz, campesino de El Chilar.
“Teníamos una necesidad muy fuerte de que, primero, necesitábamos lluvia y ahora se pasó la manita… Ahorita no tenemos alimentos… tampoco para poder hacer el trabajo, de hacer las milpas, sembramos maíz, frijol, teníamos la cosechita y se la llevó”.