La carretera federal 57, en el tramo Querétaro-San Luis Potosí, acumuló más de un día cerrada por habitantes de comunidades de la delegación Santa Rosa Jáuregui que exigen acceso al servicio de agua potable.
El bloqueo, encabezado por habitantes de La Versolilla, provocó una fila vehicular de más de 70 kilómetros que alcanzó Guanajuato y San Luis Potosí. Del lado de Querétaro, las afectaciones llegaron a la zona industrial y escuelas.
Empresas reportaron paros en la producción por las dificultades de movilidad de trabajadores, mientras instituciones educativas, como la Universidad Politécnica de Santa Rosa, determinaron mantener clases virtuales.
El secretario de Gobierno del estado, Eric Gudiño Torres, advirtió que las afectaciones ya alcanzan otros estados y podrían extenderse hacia la autopista México-Querétaro.
«Lo único que te puedo decir es que está colapsado Guanajuato y también ya viene y está San Luis Potosí. Nosotros en Querétaro tenemos la afectación a la altura del parque industrial, la carretera al libramiento a San Luis Potosí que sale rumbo a la 57 y si sigue esto, comenzará a colapsar la 57 hacia México y por supuesto una serie de afectaciones económicas a los parques industriales, a los ciudadanos, a los niños que no pudieron ir a la escuela».
La Secretaría de Gobierno informó que mantiene mesas de diálogo con los manifestantes, en coordinación con la Guardia Nacional y la Secretaría de Gobernación federal.
Sin embargo, el funcionario estatal afirmó que existen indicios de intereses políticos detrás del cierre carretero y adelantó que se presentarán señalamientos ante autoridades federales.
«Es un tema que dejaré a la Fiscalía General de la República sea quien pueda dar respuesta, nosotros vamos hacer un señalamiento contra todos quienes incitaron al cierre de esta carretera».
Protección Civil reportó además que un transporte con material radioactivo permanece varado en la zona y requiere continuar su trayecto.
Por su parte, la Comisión Estatal de Aguas informó que ya trabaja en la conexión y equipamiento de un pozo para abastecer a las comunidades afectadas, obra que podría tardar cerca de cuatro meses. Mientras tanto, se prevé el suministro mediante pipas.
«La Comisión Estatal del Aguas está en toda la voluntad de reactivar y de equipar el pozo y de conectar a todas las comunidades de forma inmediata. Tenemos el presupuesto y tenemos la capacidad y tenemos evidentemente la voluntad. La instrucción del gobernador es darle agua a todos».
Pasado el medio día, se liberó un carril de esta vía, sin embargo manifestantes continúan en la zona.