El Colectivo de Periodistas en Activo del Estado de Querétaro lamenta los hechos que ocurrieron el martes 5 de julio pasado cuando nuestros compañeros Ramón Rodríguez, Abraham Hernández y Víctor González, fueron agredidos físicamente por personal de la empresa Yako, dedicada al transporte de personal, ante la complacencia de policías del municipio de El Marqués.
La actividad periodística consiste en registrar todo acontecimiento de una realidad social, incluidas las más lamentables como un accidente automovilístico en donde desafortunadamente fallecieron personas. Se da cuenta de qué, cuándo, dónde, cómo y por qué sucedió.
Las formas de transmisión de los contenidos informativos periodísticos han cambiado derivado del uso de los teléfonos celulares y la inmediatez del consumo noticioso. En la actualidad se realizan transmisiones en vivo en tiempo real.
Si bien la labor periodística se ha adaptado a cambios tecnológicos para la difusión informativa, el trabajo de quienes integramos este gremio se apega a la ética profesional; es decir, las transmisiones en vivo no se generan con la intención de transgredir o afectar a alguien en particular.
Estos parámetros se cumplieron en la cobertura que realizaron nuestros compañeros al accidente ocurrido el 5 de julio, como otros más que se han suscitado en la entidad, ya que no presentaron rostros de personas fallecidas y deudos; también respetaron las cadenas de custodia que trazan las autoridades de los diversos niveles.
En el periodismo la empatía y el respeto no es sinónimo de ocultar lo que sí sucedió. No representa dejar de reflejar una realidad donde hubo un accidente con consecuencias como la pérdida de vidas humanas. Serán las autoridades correspondientes las que determinen las responsabilidades de los actores involucrados. Eso no exime que desde el periodismo se continúe reflejando la realidad de cómo operan las distintas líneas del transporte y de todo lo que acontece en nuestra sociedad.
Es precisamente eso lo que llega a molestar del periodismo: el reflejar una realidad que no gusta, porque exhibe desde las peores acciones de distintos actores hasta las consecuencias que generan a terceros, pero eso no justifica por ningún motivo el dar un «manotazo» o «empujón» por transmitir un suceso noticioso.
Tampoco se justifica agredir porque no sabía que era periodista o se presentó como tal, pues todas las personas por igual, sin distinción de raza, género, creencias, o profesión merecen respeto.
Lamentamos la falta de garantías de seguridad para el ejercicio periodístico, pues los policías del municipio de El Marqués, al no intervenir, permitieron que los compañeros periodistas que daban cobertura a ese suceso fueran agredidos por particulares.
Exigimos a las autoridades municipales, como primeros respondientes revisar los protocolos de actuación de su personal policial a cargo y no cobijar o azuzar para que terceros agredan a las y los periodistas.
A la Defensoría de los Derechos Humanos que investigue y se pronuncie públicamente al respecto. A las autoridades legislativas a retomar el proyecto para la creación de un mecanismo local de protección al ejercicio periodístico.
Atentamente
Colectivo de Periodistas en activo del estado de Querétaro.